Diario de Sesiones

jueves, 5 de enero de 2017

La importancia de los refuerzos positivos en la vida de las personas

Los refuerzos positivos son esenciales en la vida de toda persona, ya sea ésta joven, adulta o de mayor edad. Todos/as necesitamos en algún momento que nos refuercen positivamente y nos hagan ver que nuestro trabajo está mereciendo la pena, al igual que poseemos grandes cualidades que muchos/as de nosotros/as ni siquiera sabemos que tenemos, y que nos pueden ayudar a entender nuestro papel e importancia hacia los demás y con nosotros/as mismos/as.

Centrándonos en el ámbito educativo que es el que nos ataña, la importancia de este aspecto es más que fundamental, y es que va a depender mucho de nosotros/as como profesores/as, el que un niño o niña pueda desarrollarse de forma adecuada y escoja un camino u otro en el futuro.

Efectivamente como señaló Ericksen (1978): “El aprendizaje real en la clase depende de la habilidad del profesor/a para mantener y mejorar la motivación que traían los estudiantes al comienzo del curso. Sea cual sea el nivel de motivación que traen los estudiantes, será cambiado, a mejor o a peor, por lo que ocurra en el aula”.

Aquí es cuando se podría hablar del tan sonado “Efecto Pigmalión” y término de “profecía autocumplida”, pues tal y como se expresa, la visión que tiene una persona sobre otra, en este caso la del profesorado hacia su alumnado, pueden influir más de lo que pensamos en su comportamiento hacia éste y en su rendimiento o motivación, y afectarle no sólo positivamente, sino también de forma negativa.

Como estuvimos hablando en clase, esta situación no es algo que quede lejos, sino que muchos/as de nosotros/as lo hemos vivido de primera mano: personas que nos decían que no valíamos, que nos comparaban con nuestros/as hermanos/as u otros que eran “mejores”, etc. Lo realmente indignante de la situación es que esas “personas” hablaban sin saber y al final estaban más que equivocadas, ya que para nada su percepción se acercaba a la única y verdadera realidad.

A pesar de ello, el daño hecho es inevitable y puede totalmente cambiar la percepción que una persona tiene sobre sí misma, hasta el punto de creerse tales barbaridades; puede que tengamos cosas que mejorar, pero nunca debemos ponernos límites a aquello que podemos alcanzar, lo verdaderamente importante es creer en nosotros/as, pero para ello también necesitamos del apoyo y confianza de los demás.

Un buen y claro ejemplo de todo ello, es el siguiente vídeo, que muchos/as ya conocemos: 



Por desgracia, siempre se ha considerado de mayor importancia la figura del profesor/a y su enseñanza, y no tanto el papel del alumnado en el proceso de aprendizaje. Estando en el siglo en el que estamos, ya no vale de nada enseñar por enseñar, sino lo que realmente importa es que el alumnado aprenda y esto además lo haga de una manera positiva.

Si queremos que esto ocurra, lo primero que hay que plantearnos es sí la enseñanza que se les está ofreciendo es la correcta, pues nosotros/as no les podemos construir su propio aprendizaje, pero sí darles las pautas y herramientas necesarias para que lo lleguen a alcanzar. Pensamos que en toda educación hay tres aspectos que se deben llevar a la práctica indudablemente:

- Apoyar a nuestro alumnado diciéndole a menudo que puede hacerlo bien y tiene posibilidades para hacer todo aquello que se proponga.
- Intentar crear en nuestra clase un clima abierto y positivo, en donde todos/as participen activamente y tengan un lugar importante en la misma.
- Ayudarles a sentirse miembros/as de gran valor en la comunidad de aprendizaje en la que están inmersos y son los protagonistas.

Así mismo, es fundamental, el conocer a nuestro alumnado y saber a qué tipo de necesidades, dificultades y capacidades nos estamos enfrentando, para que esa calidad de la enseñanza sea verdaderamente efectiva y adaptada a todos/as ellos/as:

- Empezar conociendo a los/las estudiantes y su situación inicial.
- Conocer sus métodos de aprendizaje.
- Tratar a los/las estudiantes con respecto y confianza.
- Mantener altas expectativas de los/las estudiantes.
- Fomentar la participación activa de los/las estudiantes.
- Ser flexible, experimentador y con capacidad de adaptación a las circunstancias.
- Ser cercano y transmitir confianza.
- Dedicar tiempo a cada estudiante y ofrecer una enseñanza adaptada a sus posibilidades.
- Variar los métodos de enseñanza teniendo en cuenta a los/las estudiantes, favoreciendo así, las ganas y entusiasmo por asistir a clase.

Todo ello como podemos apreciar parece bastante sencillo, pero son pocas las veces que le damos la importancia que se merece y lo llevamos realmente a la práctica en nuestras aulas.

La excusa suele ser la de la falta de tiempo, el cual empleamos en otras cuestiones que “creemos” más importantes, como el hecho de que los/las niños/as aprendan un concepto o no, y en verdad no nos estamos dando cuenta de que a estas alturas, es mucho más significativo el que éstos sean felices y vengan al colegio con ganas de aprender y ser alguien en la vida.

Realmente con pequeñas actuaciones y el simple hecho de poner empeño e ilusión, esto lo podemos conseguir, y el paso que demos será más que grande. Así pues, nosotros como futuros profesores/as, trabajaríamos esos refuerzos positivos en nuestra aula a través de diferentes estrategias, de las cuales podemos destacar:

1. “El buzón de la clase”

Con el objetivo de resaltar los aspectos positivos de los/las compañeros/as de clase y alumnado, todos/as ellos/as contarán con un buzón en su propia mesa. Se trata de que cada niño/a escriba una carta a un/una compañero/a de forma anónima, felicitándole por algo que haya hecho bien durante la semana o considere digno de mencionar.

Pueden poner una portada con: yo felicito a… por… y dentro, un dibujo y el porqué de esa felicitación.

Sería conveniente que al lado de cada buzón haya un cuadro con la foto de los/las niños/as, y que éstos según vayan felicitando a sus compañeros/as, lo apunten o tachen para que no se repitan. La finalidad es que al final de la semana, el viernes, todos tengan al menos una carta y nadie quede sin su valoración positiva.

Nosotras/os como profesoras/os también tendremos un papel fundamental, ya que nos encargaremos de poner a cada uno de ellos/as otra carta felicitándoles por las buenas acciones de la semana y dándoles nuestra valoración positiva por el esfuerzo y trabajo realizado.

Lo que pretendemos ante todo, es que todos/as se sientan acogidos y todos/as se sientan parte importante de la clase, además de, claro está, orgullosos/as por lo que son y lo que pueden aportar a los demás.

No sólo se pueden incluir en los buzones cartas con aspectos positivos, sino también con aspectos a mejorar, lo que puede favorecer un mejor clima de clase y resolución de los inconvenientes surgidos para que éste sea posible (yo esta semana he tenido un problema con… por…). Los temas que surjan se podrán hablar en la asamblea y así ponerles solución lo antes posible.

2. “El cuaderno de las cualidades positivas de mi alumnado”

En esta iniciativa de refuerzo positivo, el papel del profesorado es fundamental, y es que va a tener muy en cuenta las acciones positivas de su alumnado, procurando siempre que nadie quede exento de tal acentuación de las mismas. Es bueno que se les reconozcan sus talentos y virtudes por encima de los errores que puedan llegar a cometer para que éstos se sientan seguros consigo mismos y puedan llegar a alcanzar todo lo que se propongan de una manera más afectiva.

Se trata de que el profesorado vaya apuntando en su cuaderno los aspectos positivos que vaya resaltando en cada uno de sus alumnos/as durante las diferentes clases de la semana, de manera que esa gratificación no se le haga siempre a los/las mismos/as y ésta no se convierta en una rutina para ellos/as. Es importante que valore a todo su alumnado por igual y siempre se establezca metas que garanticen tal aspecto, reflexionando y observando los avances y evolución dada.

Puede llevar una lista tipo “control”, reflejando: hoy le he dicho esto positivo a… evitando así la repetición y diferencias entre su alumnado, principal objetivo de esta estrategia.


Para finalizar este apartado, os dejamos dos imágenes que reflejan esa esencia de la que venimos hablando durante tanto tiempo y que aquí pretendíamos transmitir: todos/as somos capaces y valiosos, si así se nos hace ver…






lunes, 2 de enero de 2017

Recursos Manipulativos

El sistema tradicional de enseñanza considera al profesorado como principal eje del proceso de enseñanza-aprendizaje. El maestro o la maestra sientan cátedra, tienen la verdad absoluta y esta es irrefutable e irrebatible. Los intereses de su alumnado importan poco o nada, puesto que nadie se cuestiona preguntar si el temario les parece interesante, si el método de trabajo lo consideran adecuado, o si se sienten acogidos en el aula. Simplemente no importa. Aquí lo primordial es que el claustro se sienta escuchado, que exista un clima de aula donde no exista contaminación acústica provocada por el intercambio de opiniones y el debate, donde su alumnado permanezca “correctamente” situado en sus pupitres colocados frente a la pizarra, de espaldas al resto de sus iguales, produciendo una imagen jerarquizada donde lo importante está delante, el o la docente. 

Si esto anterior, donde hoy estaremos todos y todas de acuerdo en su obsolescencia y obra del pasado, parecía difícil de derribar, más lo es algo en lo que nadie toma tanta consideración, puesto que la gran mayoría de las personas desconocen (o miran hacia otro lado) la manera de trabajar en las aulas, acostumbrados a trabajar con el libro de texto. Y es que en el sistema tradicional de enseñanza los documentos en papel son la principal herramienta de trabajo, con las limitaciones que de estos se derivan. Entendemos que la tecnología ha facilitado mucho la interacción a la hora de aprender, pero… ¿es que sólo mediante los avances tecnológicos podemos motivar al alumnado? La respuesta es evidente, un rotundo NO. Como pudimos apreciar en clase, la cantidad de recursos manipulativos que podemos encontrar es infinita, sólo debemos dejar volar nuestra imaginación.


Algunos de estos ejemplos los encontramos a continuación:  

 Ejemplo I: Recurso para aprender las fases de la Luna.
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Ejemplo II: Tubo para aprender y reforzar las tablas de multiplicar.


Ejemplo III: Recurso para aprender las capas de la Tierra.


Ejemplo IV: Recurso para aprender los distintos niveles de concreción dentro del Universo.

Este tipo de recursos tiene la principal característica de acercar una realidad de manera visual, tangible, haciéndola más comprensible. Además, no olvidemos la parte lúdica, fundamental a la hora de trabajar con niños y niñas, lo que ofrece una motivación mayor que el papel y el bolígrafo. Mediante la manipulación, el alumnado puede no sólo interactuar directamente con los recursos, sino que además, con ayuda de la memoria fotográfica, recordar de una manera más visual los contenidos que se estén trabajando.  Y es que cómo se suele decir coloquialmente: “si la lección es divertida, nunca se olvida”

En este sentido, nuestro grupo elaboró un recurso manipulativo referente al área de matemáticas, para trabajar las tablas de multiplicar: "La Matemagia".



Tabla del 1:


Tabla del 2:


Tabla del 3:



Tabla del 4:



Tabla del 5:


Tabla del 6:


Tabla del 7:



Tabla del 8:


Tabla del 9:

Estaremos de acuerdo con esta expresión, ya que nos habrá ocurrido en numerosas ocasiones que cuando algo nos gusta o mostramos interés, solemos recordarlo siempre, lo afianzamos con mayor facilidad. Por tanto, las ventajas de los recursos manipulativos frente a los libros de texto son numerosas, pero mayores aún son los beneficios para nuestro alumnado.

La Educación Prohibida

Tras ver de nuevo "La educación prohibida” somos conscientes de la necesidad de un cambio en el sistema educativo actual. La sociedad está cambiando y sin embargo, las aulas y el sistema no lo están haciendo.

De verdad pensamos que no es el/la estudiante el que está fallando, es el sistema el que lo hace. No nos entra en la cabeza que en pleno siglo XXI, donde la tecnología está en todas partes y por lo tanto el conocimiento está a un sólo click, en las aula se siga trabajando la metodología de la clase magistral. El docente se sitúa en frente de sus alumnos/as y explica lo que viene en un libro que cualquier niño/a puede ver sin necesidad de tener a un maestro/a delante.

No se enseña a aprender, ni de la vida para la vida, solo se enseña a callar y a obedecer. El docente no se preocupa de si el alumno/a tiene un problema, si esto le gusta o esto le puede motivar, solo se preocupa en conseguir el desarrollo curricular.

El problema claro de todo esto, es que de esta forma no aprenden y eso es lo que nos ha pasado a todos/as, no nos han enseñado a estudiar. Se aprenden de memoria lo que manda el docente, lo sueltan en el examen y después eso se olvida. ¿De verdad esto es lo que queremos? ¿Enseñar conocimientos que se olvidan y que no les van a servir en su vida real? Nosotros/as tenemos claro que como futuros docentes no queremos eso, queremos que nuestros/as alumnos/as aprendan y se diviertan mientras lo hacen, que tenga conocimientos asentados y sobre todo que se den cuenta de que todo aquello que les enseñamos es útil para ellos/as.

Toda la vida se ha dividido a la clase en aprobados y suspensos, siempre se ha puesto una nota, desde pequeños con caritas sonrientes, pasando por el A de aprobado y finalmente el 10. ¿Pero por qué evaluar a todos con una nota si todos nuestros alumnos/as no son iguales?

Se busca la competición desde pequeños y la nota es lo que consigue, y a aquellos/as que suspenden se les acaba dando de lado. No es lógico que evaluemos a todos de la misma manera, igual que no podemos enseñar a todos de la misma forma. Cada alumno/a es diferente y lo importante es conocerlo para poder enseñarle de una forma adecuada. El problema es que hoy en día no se interesan por los alumnos/as, sólo importa el número de aprobados.

Cantidad de profesores luchan por sacar el colegio a la vida real, compartir emociones y aprender según los gustos y necesidades del alumno/a, pero no se les deja, en muchas ocasiones porque eso implica un mayor trabajo para el equipo docente. También gran parte del problema es que actualmente el sistema está definido por administrativos/as, no por maestros/as, y esto hace que funcione como funciona.

Nos impacta que no se dé importancia a los valores, a las emociones, a que los alumnos/as se sientan bien en la escuela. Sólo importa enseñar matemáticas y lengua, reproducir día tras día lo mismo y que al final se apruebe. Realmente lo que se está consiguiendo con este estilo de enseñanza es que los alumnos/as vayan a la escuela sintiéndola como una cárcel no como un lugar donde aprender y divertirse.

No les estamos preparando para la realidad que les espera, no se les está enseñando de una correcta y es hora de que empiecen a darse cuenta los que mandan para poder conseguir este cambio tan necesario.

La escuela es necesaria, pero no por lo que enseña ya que realmente los conocimientos que nos ofrecen podríamos vivir sin ellos, pero no podríamos vivir sin saber relacionarnos con los demás.

Los niños/as aprenden explorando, jugando con los demás, etc., no sentados escuchando de forma mecánica y fuera de contexto. Todo lo que nos rodea influye en el aprendizaje, la familia, los amigos/as, el barrio, etc. Por lo que ¿qué es lo que le estamos enseñando en la escuela?

Creemos que es necesario un sistema donde se enseñan y desarrollan las emociones. Dotar a nuestros alumnos/as de las herramientas necesarias para que ellos/as aprendan descubriendo, explorando. Así es como deben aprender.

No debemos limitarlos, y eso es lo que se hace de forma constante en la escuela. Se les limita el movimiento, su ritmo de aprendizaje y sobre todo y lo que creemos más importante su creatividad. Hoy en día no se busca que los alumnos/as sean creativos, todo lo contrario. Así sólo se construyen marionetas que repiten lo que tú quieres que digan, y la creatividad es fundamental para su futuro. Sinceramente consideramos que es una cualidad/ herramienta muy valiosa que no se potencia como se debería.

Otra de las herramientas fundamentales que no se potencian en la escuela es el juego. A través del juego los niños/as aprenden, desarrollan la imaginación, la creatividad y muestran la espontaneidad que todo niño posee. Observando cómo juegan los niños/as vemos los pasos que sigue un investigador/a o explorador/a. No hay niño/a que investigando mediante el juego no descubran algo.

“Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas” Paulo Freire.

Repetir no implica aprender, comprendo lo que me interesa porque solo me baso en repetir lo que me exigen. Si queremos que los aprendizajes sean verdaderos y se asienten en los alumnos/as no se pueden enseñar cómo se hace actualmente, lo que aprenden ahora se olvida. En cambio si esos conocimientos se llevan más allá, se enseña de la vida para la vida y se busca que se adquieran de verdad se conseguirá que aprendan.

“Lo que tenemos que aprender lo aprendemos haciendo” Aristóteles.

El protagonista es el alumno/a que con ayuda del adulto llega al conocimiento. Es muy importante que el adulto le brinde al alumno/a el apoyo suficiente para poder lograr el conocimiento. Hay que buscar un entorno que satisfaga las emociones de todos los alumnos/as.

Es fundamental un ambiente de amor, cariño y respeto para que se sientan cómodos y aprendan. Los castigos y gritos no consiguen ningún objetivo.

En la escuela formal se pone límites a las personas en vez lo contrario, y poner límites desemboca en miedo. La manipulación de masas a través del miedo. Estamos creando una sociedad en la que hay gente trabajando en lo que no les gusta y aparentan lo que no son, todo por el miedo a hablar y decir lo que más le gusta.

La infancia es el reflejo de la sociedad en la que vivimos y, viendo los niños/as y viendo la sociedad, claramente, algo tiene que cambiar. Por supuesto que el cambio no es fácil. Un cambio supone mucha responsabilidad, conciencia colectiva y sobre todo ilusión y ganas de que la situación evolucione y un gran trabajo por parte de todos.

Por desgracia la profesión de maestro/a es de las menos valoradas, cuando debería ser todo lo contrario. De verdad no se es consciente de la responsabilidad y el poder de un maestro/a sobre sus alumnos. La situación actual de un maestro/a es: poco valorado, cobrando muy poco, cada día sus aulas más llenas, lucha con muchas familias, muchas veces poco amor por su trabajo y cuando lo tenían en muchas ocasiones esto va desapareciendo por agotamiento, por luchar y no conseguir lo que se proponía, y por tener que aguantar muchas veces exigencias con las que uno no está de acuerdo.

Y de verdad en cualquier trabajo, si no eres feliz haciéndolo se nota pero quizá no afecte a nadie. Pero si no eres feliz como maestro/a, eso lo vas a transmitir de una forma negativa a tus alumnos/as y por supuesto el no tener esas ganas hacen que no quieras ese cambio tan necesario, ya que eso implicaría más horas de dedicación a algo que ya no te gusta hacer. El estar tú mal, sólo consigue que cortes las alas de tus alumnos/as en vez de hacer que estas crezcan.

Por suerte no todos los docentes pasan por esto, y actualmente hay muchas iniciativas en muchas escuelas que buscan la innovación y mejorar por sus alumnos. Un claro ejemplo son aquellas escuelas, cada vez más, que trabajan la inteligencia emocional.

Desde aquí, con esta pequeña reflexión solo queremos pedir que nunca perdamos la ilusión todos aquellos que de verdad queremos este cambio y que estamos convencidos de lo que conseguiremos.


domingo, 6 de noviembre de 2016

Legisleando...

Es más que probable que muchos/as de nosotros/as no seamos conocedores de la normativa y legislación vigente, en cuanto a inclusión educativa se refiere, pero durante esta semana hemos tenido la oportunidad de aprender un poquito más sobre el marco legal que nos ampara. En este sentido, nuestro grupo fue uno de los encargados de trabajar los artículos y epígrafes de diferentes documentos oficiales, tanto de ámbito nacional como internacional. 

Desde el marco legislativo europeo, la Estrategia Europea sobre Discapacidad 2010-2020, sienta las bases para toda medida y estrategia que garantice el bienestar personal y social de todas las personas con diversidad funcional. El principio acordado para lograr ese objetivo es la supresión de barreras en la sociedad, no sólo en educación, sino en diversos ámbitos, como el de accesibilidad, participación, igualdad, empleo, protección social, sanidad, acción exterior, y el que nos atañe, educación y formación. 

En lo que al ámbito educativo se refiere, los Estados Miembros acuerdan la necesidad de garantizar una educación inclusiva para todos los/las alumnos/as, independientemente de si son poseedores de algún tipo de diversidad funcional o no. Para ello, se ha de facilitar el acceso a centros ordinarios, así como brindar los apoyos necesarios que este tipo de alumnado demande para lograr un óptimo desarrollo personal. Asimismo, se recalca la importancia de la formación y del apoyo del profesorado y de especialistas. 

Aparentemente, parecen objetivos de aplicación sencillos, pero, ¿cuántos de nosotros/as hemos visto cambio en los sistemas educativos que garanticen un derecho fundamental como es el de la educación? Es lamentable observar la cantidad de barreras que aún en pleno siglo XXI seguimos colocando, dificultando el desarrollo y el bienestar de las personas con diversidad funcional. Pero lo peor es que, pese a existir (afortunadamente) Estrategias, Tratados, y demás acuerdos internacionales donde se pretenda erradicar la exclusión, son pocas las Leyes Educativas que amparan y apoyan la verdadera inclusión en las aulas y centros. En efecto, nos referimos a nuestra Ley Orgánica para la “Mejora” de la “Calidad” Educativa (LOMCE), aprobada en el 2013. Y sí, entrecomillamos “Mejora” y “Calidad” porque seguimos cuestionando el qué mejora y en qué y a quién aumenta la calidad del aprendizaje. 

Esta fue la Ley de ámbito nacional que nos tocó analizar, encontrando escasas menciones y pinceladas de inclusión educativa. Estos pequeños tintes están enmascarados por el valor del mérito y el talento. 

Desde nuestro punto de vista, consideramos que el fomento de la inclusión, pese a no ser polo opuesto del talento, no es la mejor vía para conseguirla. Es ilógico hablar de heterogeneidad del alumnado, de diversidad en las aulas y realizar unas pruebas obligatorias a todos/as los/las alumnos/as, sin tener en cuenta sus capacidades. Lo único que se fomenta es la competitividad y el individualismo, valores que chocan directamente con la inclusión. 

Consideramos que esta Ley se centra en aspectos únicamente profesionales, es decir, tiene el objetivo de formas personas competentes en sus puestos de trabajo, en definitiva, ciudadanos/as que generen dinero al Estado, olvidando completamente el crecimiento personal y valores que fomenten la justicia social. Es por ello que abogamos por la derogación de esta Ley, apostando por un gran pacto por la educación, donde de una vez por todas se tenga en cuenta que el/la alumno/a debe ser el centro de todo el proceso educativo y que somos nosotros/as los/las que hemos de estar a su servicio.


jueves, 13 de octubre de 2016

A favor / En contra del profesor de apoyo en el aula



La reflexión grupal que llevamos a cabo tras el debate a favor/en contra del profesorado de apoyo en el aula es la siguiente; como grupo tuvimos que defender la postura en contra de que hubiera profesorado de apoyo dentro del aula para reforzar al alumnado con alguna necesidad de aprendizaje. Hemos de decir, que nos resultó complicado defender y argumentar una postura con la que no estamos de acuerdo, pero que finalmente supimos destacar aspectos para debatir y argumentos para defenderla.

En primer lugar, los argumentos que dimos para defender que no hubiera profesorado de apoyo que entrara en el aula fueron; tanto la imagen y repercusión que esa acción tiene dentro de la clase, ya que el alumnado observa que cierto alumno/a está siendo tratado de diferente manera y por ello puede ser acusado/as o marginado/a, como la imagen negativa que el propio/a niño/a crea al ver que recibe un trato diferente al resto de sus compañeros/as.

También defendimos la falta de tiempo en organización y recursos para poner en práctica sesiones dentro del aula con dos profesores/as, por no mencionar que algunos profesores/as pueden no estar de acuerdo en que dentro de su aula haya otro profesor/a y con el que tengan que trabajar conjuntamente y respetar sus proyectos particulares.

Además, el material que se trabaja dentro del aula no debería ser un elemento utilizado por el profesorado de apoyo fuera de la programación de aula que se lleva a cabo por parte del profesor/a. Por lo que los alumnos/as que trabajen con el profesorado de apoyo necesitarían material didáctico específico.

Por motivos como la programación, las diferencias, la falta de recursos, el tiempo, los docentes, las necesidades del alumnado, la repercusión personal y grupal, etc. que se supone que no estamos de acuerdo en que entre al aula un profesorado de apoyo.

En contra de esto, argumentaron mis compañeros/as, que sí creían que debía haber profesorado de apoyo dentro del aula, porque este apoyo no sólo lo recibe el alumnado con NEE, sino que todos ellos/ellas se benefician de este refuerzo. Además, aquellos/as que no quieren salir fuera del aula para recibir apoyo y sentirse diferentes al resto del grupo por trabajar diferentes contenidos y con otro material, defienden que estando todos/as dentro del aula se pueden apoyar mutuamente y enriquecerse personalmente. 

Respecto a los/las profesores/as, subrayan que se debe tener actitud positiva ante las necesidades dentro del aula, y que el profesorado deben propiciar un buen clima de trabajo y una actitud inclusiva, y están seguros de que el/la docente de aula y el profesorado de apoyo pueden conseguir un objetivo común en la misma.

En definitiva, estamos de acuerdo ambas posturas de que económicamente es inviable, que la legislación no favorece este apoyo educativo, que debemos contar con el apoyo de las familias, y que condiciona mucho la política del centro. Pero también estamos de acuerdo en que el cambio es necesario, y que la educación y la sociedad debe luchar por un futuro en que no existan diferencias.

Todo esto, teniendo en cuenta que es difícil cambiar la manera de pensar, ya que venimos de un sistema educativo de integración, y para ello necesitamos formarnos como docentes y colaborar con las familias para que este cambio sea posible en un futuro, pero no por ser difícil pensamos que no se pueda lograr. Es más, todo el equipo pensamos en ello, e intentaremos en un futuro, cuando seamos docentes, que la inclusión sea posible, y que no sólo en los centros escolares se lleve a cabo sino que debemos concienciar a todo el mundo que la Inclusión es un derecho y debemos luchar por ello.

Hemos comprendido que la educación es un derecho, al igual que el derecho a la igualdad, a la no discriminación, a la igualdad de oportunidades, etc., y que aunque sea una utopía tenemos que intentar llegar a ella.


Por ello decimos: ¡INCLUSIÓN SÍ!


jueves, 6 de octubre de 2016

Se abre el debate en la escuela

El pasado lunes 26 de septiembre, con la misma estructura de grupos cooperativos anteriormente utilizada, trabajamos todo el equipo en la preparación de un debate. Dicho debate se expondrá por la portavoz Nerea Morena, según la rotación establecida cada semana, el día 7 de octubre. El debate se realizará en torno al tema de la Educación Inclusiva. posicionándose a favor o en contra del profesorado de apoyo dentro del aula.

La argumentación que debíamos hacer no era según lo que cada grupo en conjunto pensase, sino que, el rol a favor o en contra venía establecido por la profesora. En nuestro caso, y muy a nuestro pesar, nos tocó el rol de posicionarse en contra de que el profesorado de apoyo trabaje dentro del aula ordinaria junto al tutor/a de la misma, por lo que nuestro trabajo en dicho día era buscar información y evidencias que sustentasen nuestra postura.

En la reflexión de hoy dejamos nuestras opiniones y experiencias del argumento que debemos defender y nos centraremos únicamente en la importancia de los debates en sí, sobre todo en el ámbito escolar.

La práctica del debate permite explorar de manera crítica los múltiples puntos de vista en torno a un mismo tema y revela las razones detrás de aquellas posiciones que, a menudo, no comprendemos, no compartimos y nos producen rechazo.

Como bien sabemos, existe una gran importancia de la utilización de la habilidad oral, como herramienta comunicativa en todos los ámbitos de nuestras vidas, ya que muchas veces nos encontraremos con opiniones o pensamientos que no son exactamente iguales que los nuestros, por ello, es importante trabajarlo para aprender a respetar y sobre todo argumentar lo que uno/una mismo/a piensa.

Por ello, es esencial que a nuestro futuro alumnado se le enseñe unas reglas mínimas que luego puedan llevar a la vida real. Respetar el tiempo de la persona que esté hablando, escuchar con atención, hablar de forma ordenada, es decir, de uno/a en uno/a, donde todos/as tengan derecho a expresarse y sobre todo no permitir ni burlas ni ser groseros/as ni levantar el tono de voz. Como bien sabemos y debemos transmitir a nuestro alumnado, el debate no es sinónimo de discutir, ya que cuenta con la estructura reglada y hay normas diseñadas con la finalidad de que los/las oponentes mantengan la calma.

Una vez nombrada la importancia del debate académico, especificar los motivos por los que el grupo pensamos de dicha manera. Es un ejercicio muy valioso, pues invita a los/las estudiantes a que utilicen y desarrollen una gran variedad de habilidades y a su vez, y más importante si cabe, que construyan su propio conocimiento.

Sirve para:

  • Aprender a usar el lenguaje de forma correcta: elaborando argumentos con evidencias, organizando la información de forma sintética, citación de las fuentes en las que se apoyan.
  • Desarrollar la escucha activa y crítica de nuestro alumnado. El debate requiere de atención y conocimiento del tema para poder rebatir lo que nuestro/a “oponente” ha argumentado. 
  • Trabajar en equipo, si se diese el caso, como en nuestra práctica, que el trabajo es en grupo.
  • Aprender a tener pensamiento crítico, haciendo uso de una profunda investigación del tema a tratar. 
  • Aprender a poner en práctica los principios de tolerancia, no violencia y respeto ante puntos de vista diferentes.

Terminar nuestra reflexión con una cita de Einstein que dice:

"Todos somos ignorantes, solo que en temas diferentes"



Por ello, debemos aprender a construir nuestro propio conocimiento, saber escuchar lo que otras personas nos argumentar de un tema y sobre todo, tener un pensamiento crítico y fundamentado para saber hablar de un tema en concreto.